
Qué eres,
si no la sombra de lo inasible,
vaguedad de la luz,
sueño sin nombre.
Quién te llama,
si no la voz de antiguos caminos,
eco de la montaña,
transparencia del rio.
Cuál es tu origen,
si no retazos de la ternura,
soplos de olvido,
cristal de lágrima.
ARY