Hay días en que el aire se viste de gris y no se distinguen los colores. Días en que los recuerdos se convierten en voces punzantes y el agua da sed, se entrecruzan las líneas del tiempo, la sangre llora y se oculta. Pienso tanto en ustedes que me duelen los huesos y quisiera explicarles que el amor es el mismo y los llevo en la piel desde el primer llanto. No importa si mi voz no la sienten. Las palabras se disparan para ganar batallas que nunca fueron reales. No es posible hablar de culpables o inocentes. Como tampoco etiquetar el alma. Porque al final, cuando la piel se exprime, y la rabia y el miedo y el sueño y la tristeza y el dolor y la angustia se despiden… Al final y al principio siempre están ustedes.
Si tu rostro estuviera pintado en la tarde y tu presencia ceñida al nudo de mi corbata, a la familiar imagen de mis arrugas, tejida en la mirada que te busca, sabría quien eres y el misterio de tu búsqueda, la angustia de quemar años desenredándote, un pasado de bizcos encuentros, un romance de calles tortuosas y candiles quemados. Serías luz, neblina, ramalazo de vientos cargados de rayos y crepúsculos, cordillera de hielo, fogata intemporal. Hasta las lágrimas ocuparían su sitio destiñendo palabras y bosquejando el mapa irregular de la vida.
Que pasará si el viento se detiene Aquí lejos de todo con sólo este racimo de lluvia golpeando el mar. Qué validéz tiene el espacio cuando su dimensión es intratable y la noción de espera un capricho del tiempo, árbol lanzado al oceano fundiéndose perdiéndose irrelevante tránsfuga, perfil de agua y aire.
En realidad ¿qué nos sostiene? la voz el gesto los pasos aprendidos cuando aprender era parte de los sueños y los ojos suplían las palabras y los gritos no significaban resaca de recuerdos y era el silencio del mar el más profundo de los gritos.
Cruzar la linea del mar y contemplarlo como es entre la paz y el abismo, tal vez pudiera abrir la puerta donde la voz encuentre su sentido.
A veces la palabra aturde, impositiva, grave. Nos presiona, golpea, va macerando el aire, cortando los espacios del silencio, azotando la voz sembrándonos de …nada.
Silencio, pido silencio y grito
Somos así… retazos contradictorios, pálidos esbozos de lunas imperfectas.